Cómo promover la arboricultura

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Dr. Daniel Rivas Torres. Arborista Certificado ISA.

Contenido

 

1. Introducción

2. Importancia de los árboles urbanos

3. Q se hace actualmente con los árboles

4. Q es la arboricultura

5. Cómo popularizar la arboricultura

6. Buenas prácticas de cuidado de los árboles

7. Conclusiones

8. Bibliografía

 

1.  Introducción

Este es un documento de discusión, va dirigido a todos aquellos interesados en el cuidado de los árboles urbanos. No se trata de sentar tedra, para nada se cree que lo que aq se escribe sea artículo de fe y se acepte tal cual. La idea es intercambiar opiniones y puntos de vista, enriquecer el discurso y llegar a mejores y más importantes propuestas que nos permitan promover la arboricultura: nuestro propósito.

El problema que tenemos en la actualidad es que por un lado están los tricos de la arboricultura hablando de cómo debe realizarse el cuidado de los árboles y por el otro van los desmochadores y otros, la mayoría de las veces con buenas intenciones, que cortan, plantan y tratan los árboles como mejor les parece. En las calles, parques y jardines públicos no vemos la arboricultura.

Hay mucho desconocimiento, aunque la mayoría de la gente reconoce el valor de los árboles, en realidad muy pocos se preocupan por averiguar la mejor manera de cuidarlos; siguen repitiendo lo que hicieron sus progenitores y muchas prácticas inapropiadas se trasmiten de unos a otros.

Aún se cree que el cultivo de los árboles se limita a lo que se hace en los viveros; se piensa que con plantarlos y dejarlos allí es suficiente. Sin embargo, muchos arbolitos no son entrenados en los viveros para que desarrollen una estructura y un sistema de raíces fuerte y saludable; además, casi siempre son instalados de manera inapropiada. Deberemos, por lo tanto, seguir cultivándolos para garantizar que nos proporcionen sus múltiples beneficios.

¿Q hacer? ¿Cómo fomentar el buen manejo del arbolado? ¿Cómo convencer para que cambie esa cultura? ¿Cómo hacer para bajar la arboricultura de su pedestal? ¿Cómo lograr que la gente se entere que existen los arboristas y las buenas prácticas de cultivo de los árboles?

Vivimos en un sistema paternalista, estamos impuestos a que otros hagan las cosas por nosotros; esperamos que sean las autoridades quienes nos cuiden las áreas verdes y los árboles. Pero ya nos estamos convenciendo que al igual que en otras situaciones (la seguridad por ejemplo) tendremos que ser nosotros mismos, los ciudadanos preocupados, quienes nos ocupemos del asunto.

 

2.  Importancia de los árboles urbanos

Los árboles son los seres vivos más grandes, antiguos, longevos y resistentes del planeta, nos garantizan, como ningún otro, la producción sostenida de bienes y servicios ambientales; los árboles son nuestro patrimonio natural, debemos aprender a valorarlos y aprovecharlos.

Los árboles son los protagonistas y los mejores guardianes de las áreas verdes, desde nuestro origen hemos estado vinculados con ellos, nos dieron y nos siguen dando alimento, casa, protección y abrigo. En la actualidad contar en las ciudades con arbolado saludable, seguro y de buena calidad ya no es lujo, es una necesidad. Hace rato se dejó esa idea de que los árboles en las ciudades cumplen una función meramente decorativa. Ahora ya no hablamos de árboles ornamentales, o de sombra; ahora les decimos árboles urbanos para englobar en este concepto los múltiples bienes y servicios que de ellos recibimos.

es posible tener árboles bellos, sanos y seguros, para lograrlo se requiere poner en práctica los principios teóricos y las prácticas de la arboricultura, que es la ciencia indicada para ello.

No se puede concebir un parque, un camellón, una plaza, una calle, una casa sin árboles. Los debemos respetar, admirar y venerar; ellos enaltecen, realzan y enriquecen cualquier lugar donde se encuentren. En la actualidad, la arboricultura moderna ha logrado tal grado de desarrollo que es posible plantar y mantener árboles en cualquier lugar. Existe la tecnología para instalar y cultivar sin problema árboles grandes, medianos y chicos donde se desee: plazas, estacionamientos, camellones, aceras, calles, jardines, parques, azoteas, etc.  Porque cada vez son más los que desean tener en la ciudad árboles completos, con todas sus raíces, tronco, ramas, hojas, flores y frutos; para nada se quieren seres mutilados, maltratados, pintarrajeados, incompletos, incapaces de dar los beneficios que esperamos y necesitamos: belleza del paisaje, sombra, captura y almacenamiento de carbono, aire limpio y fresco, atemperación del clima, protección de la fauna, suelo, y agua. Estos son los frutos de los árboles urbanos.

En contraste con las denominadas islas de calor, en las ciudades los árboles son islas de frescor. En México, en las casas cuyas fachadas miran al sur y al oeste, en las tardes de primavera-verano el sol da de frente y muchos tienen que adquirir ventiladores para hacer menos agobiante el calor; en la noche igualmente se mantienen altas temperaturas por el tipo de material de cemento de que están construidas esas casas. Cuando se instalan árboles apropiados al frente de las edificaciones, estos actúan como acondicionadores naturales de aire, se disfruta de los beneficios de menores temperaturas al interior de las casas, aire más limpio y fresco, aves que con su bullicio alegran la existencia. Además, con su sola presencia, los árboles embellecen y ennoblecen un lugar: rompiendo con su movimiento la rigidez de las estructuras urbanas, enriqueciendo el paisaje con sus patrones de sombra, color, volumen, densidad y textura del follaje.

 

3.  Qué se hace actualmente con los árboles

Sin embargo, en su práctica cotidiana las autoridades encargadas de las delegaciones y municipios, la gente común, las empresas contratistas, las instituciones  y muchos técnicos supuestamente conocedores del tema, echan a perder todos esos beneficios, piden y practican el desmoche, por ejemplo, la actividad más común y más dañina para los árboles.

Hay gente que cree que así como se corta periódicamente el pasto igualmente hay que hacerlo con los árboles, y esto es señal de buen cuidado de las áreas verdes. Las cuadrillas de mantenimiento de los municipios pasan como hordas cortando parejo tanto el pasto, como los arbustos y los árboles. Al final para dar, según ellos, una imagen de buena atencn, pintan con cal el tronco de estos últimos.

Aún existe un abismo entre los que predican la arboricultura y los que practican trabajos con los árboles, entre los teóricos y los prácticos. Por un lado están algunos hablando de arboricultura, por el otro están otros con machetes y motosierras destruyendo los árboles. Estos últimos han tomado la iniciativa y su trabajo es el que realmente se ve. Sin embargo, aunque lo hagan con la más buena voluntad, no podemos llamar arboricultura lo que hacen con los árboles, resulta contraproducente y es más lo que perjudican que lo que benefician. Entre esas malas prácticas se tienen principalmente las siguientes:

 

Lo anterior explica en buena parte por qué todos los os tenemos el problema de árboles que caen inesperadamente en la ciudad, principalmente durante la época de lluvias. Han sido instalados de forma inadecuada, sin atender las buenas prácticas de selección de la especie, preparación del sitio y plantación. Luego se han abandonado, se afectan sus raíces, no son inspeccionados periódicamente y no reciben los cuidados necesarios para que crezcan sanos y seguros.

¿En manos de quién está la atención de los árboles en la actualidad? ¿Qun decide qué hacer para resolver el problema con un árbol? Por desgracia el cuidado de los árboles es en manos de la gente menos capacitada para atenderlos como se merecen (como nos lo merecemos). Es como si dejásemos la atención de un familiar en manos de un carnicero, un barbero o una persona carente de los conocimientos y la destreza necesarios para hacerlo. Tengamos presente que la mayoría de las veces el problema no es del árbol, es la gente la que puede tener problemas con un árbol y desde esa perspectiva (resolver el problema con el árbol) es que se debe intervenir.

No debe averiguarse qué quieren que se le haga al árbol, debe preguntarse cuál es el problema qué tienen con el árbol. Pero no es así, los problemas con los árboles los resuelven personas en las delegaciones y municipios, la mayoría sin la preparación adecuada, sin siquiera saber de qué especie se trata. Es más, muchas veces deciden desde el escritorio, sin ir al lugar donde se encuentra el árbol. Por comodidad, por corrupción y por razones políticas” aprueban hacer lo que pide el interesado.

 

4.  Qué es la arboricultura

La arboricultura es la ciencia y el arte del cuidado apropiado de los árboles y arbustos de la ciudad. Aunque es una disciplina nueva ha avanzado mucho y en la actualidad lo que se recomienda hacer con un árbol urbano es muy distinto de lo que tradicionalmente se ha hecho. Le llamamos arboricultura moderna para diferenciarla de la tradicional que sigue realizando prácticas traídas de la forestería, la fruticultura o la agricultura, que se ha visto no contribuyen a mejorar la condición de los árboles en la ciudad.

Actualmente, a la hora de comentar de alguna situación con los árboles en la ciudad todo el mundo sabe, dice y pide qué se debe hacer. Quieren imponer su criterio porque son campesinos, porque su padre o abuelo eran campesinos, porque a lo ha visto en otros lugares, porque así se ha hecho siempre, porque es una persona de edad, porque habla más fuerte, porque es el que paga, porque es un agrónomo,  ingeniero forestal, biólogo o porque es la autoridad. Es algo parecido a lo que sucedería con una persona enferma: muchos opinan y recomiendan qué hacer, pero lo más indicado es recibir el diagnóstico de un médico. Los dicos de la arboricultura son los arboristas certificados.

Ahora bien, en muchas ocasiones, en pláticas y conferencias, nos estamos refiriendo a la necesidad de impulsar la ciencia y arte del cuidado de los árboles, la arboricultura. En el mes de abril de 2010, en el Congreso Hispano-Americano de la Asociación Española de Arboricultura en Toledo, España, se concluía en la necesidad de culturizar a la sociedad con actividades con la gente, con los nos, con las organizaciones sociales. Tambn se decía: debemos hacer la mercadotecnia de la arboricultura.

La arboricultura es aún desconocida en nuestro medio, muy pocos saben de su existencia, mucho menos se conocen a los arboristas. El conocimiento de la ciencia y arte del cuidado apropiado con los árboles está tímidamente escondido en algunas universidades e instituciones como la Asociación Mexicana de Arboricultura (AMA); allí existen especialistas en poda, en control de plagas, en selección, plantación, fertilización, diagnóstico, etc. Los más prestigiosos, actualizados y confiables (con un código de ética) son los Arboristas Certificados por la Sociedad Internacional de Arboricultura (ISA).

 

5.  Cómo popularizar la arboricultura

Es necesario recordar a Toledo y popularizar la ciencia y el arte del cuidado de los árboles; conviene que la gente pronuncie la palabra A R B O R I C U L T U R A y otras como poda, arborista, despunte, aclareo, serrote, cordaje, plantación, etc., propias de la actividad arboricultural. Se deben desterrar del xico popular palabras como desrame, desmoche, apodar, machete, motosierra, talador, desmochador, talamonte, derrumbe, siembra, aporque, limpieza, etc., propias de la actividad forestal. ¡Vaya tarea! ¡Cambiar toda una cultura con relación a los árboles!

¿Entonces qué debemos hacer quienes deseamos estrechar esa hendidura y lograr que se junte la teoría y la práctica de la arboricultura? ¿Cómo hacer para que florezca la arboricultura?

¿Cómo lograr llevar la arboricultura a la casa, a la calle, al barrio, a la colonia, a la delegación, al municipio, a la ciudad?:

No necesitamos pedir permiso, la gente que desmocha no pide permiso. Lo que necesitamos es aprender de ellos y darnos las mañas, darle la vuelta al asunto para hacer lo que queremos. Probablemente tengamos que hacer gratis muchos trabajos. De acuerdo a nuestros recursos será el alcance de lo que podamos hacer: si sabemos trepar y contamos con el equipo apropiado podremos hacer podas, si solo contamos con una pala podremos hacer acolchado.

¿Qun debe llevar a cabo estas actividades?

Los indicados para hacer arboricultura somos quienes sabemos o decimos saber de arboricultura. La Asociación Mexicana de Arboricultura aglutina a las personas interesadas en hacer y promover el cuidado apropiado de los árboles. Actualmente hay 150 socios activos en la AMA. En la página de internet  www.arboricultura.org.mx se puede obtener toda la información.

Los Arboristas Certificados por la ISA son los mejores y más actualizados especialistas con las mejores prácticas de cultivo de los árboles. En la AMA se encuentra un buen número de ellos.

 En el sitio www.rivasdaniel.com presentamos algunos trabajos realizados de forma altruista para beneficio de las comunidades de Chapingo, Texcoco y el ISSSTE.

 

6.  Buenas prácticas de cuidado de los árboles

A continuación se presentan una serie de prácticas de cultivo de los árboles urbanos que podrían ser realizadas por aquellos interesados en su cuidado:

  1. Poda. Para podar un árbol es importante contar con el diagnóstico del problema que se desea resolver y el dictamen o prescripción del tipo de poda a realizar. Es necesario que un trepador experimentado realice las cortas, apoyado por personal en tierra también con la capacitación correspondiente; se requiere disponer de la herramienta y el equipo apropiado. También todo el personal que intervenga debe portar el equipo de protección personal (EPP): casco, lentes, guantes, ropa de trabajo, botas, protector solar y agua; igualmente el botiquín de primeros auxilios.
  2. Control físico del muérdago. El azote actual de los árboles en muchas zonas urbanas, el muérdago, no se controla con la poda de las ramas, mucho menos con su desmoche. Puede resultar más dañino el remedio que la enfermedad. A quien se va a cortar es al muérdago, no al árbol. Esta planta hemiparásita se maneja llegando hasta la copa y las ramas del árbol donde se encuentra para desprenderla o cortarla buscando lastimar lo menos posible al árbol, sin cortar sus ramas.

3.   Plantación. Antes de instalar un árbol se requiere seleccionar la especie apropiada para el lugar y que cumpla con las funciones que se desea obtener. Luego se debe hacer una cepa, muy diferente a las tradicionales, para garantizar el éxito en el establecimiento de la planta.

  1. Aireación. Los terrenos donde crecen los árboles son muy transitados y por lo general están compactados, con una gruesa capa superficial que impide el paso de aire y agua a capas más profundas. Cuando no hay cemento es relativamente fácil romper esa capa impermeable; con el empleo de un pico se rompe y se rotura el suelo. En árboles maduros se debe hacer en un radio de 30 cm retirado del tronco.
  2. Fertilización. En algunas ocasiones conviene abonar o fertilizar el suelo donde se encuentran los árboles. El todo más práctico es por aspersión superficial.
  3. Acolchado. Consiste en primero que todo limpiar, aflojar y airear el terreno alrededor del tallo bajo la copa y luego colocar una capa de material, preferentemente orgánico, de un grosor de 10 a 12 cm. Es muy buena práctica sobre todo para árboles jóvenes.
  4. Riego. En algunas ocasiones, principalmente con árboles jóvenes, es importante establecer un régimen de riego en épocas de estiaje. Puede ser desde el más simple de llevar agua en una cubeta, hasta los más sofisticados de riego automatizado por goteo.
  5. Cercado. Es común que encontremos áreas verdes abandonadas, con tránsito de todo tipo sin ningún control. Cercar e identificar dichas áreas podría ser una buena forma de protegerlas.
  6. Trasplante. Se puede realizar esta actividad con plantas chicas que se encuentren en un lugar inapropiado o en densidad excesiva. Para árboles grandes se requeriría la intervención de una empresa especializada.

10.  Manejo de plagas y enfermedades. Es posible incidir en este problema con el fomento de plantas nativas y de flor en el área verde donde se encuentran los árboles. De esta manera se favorece la presencia de insectos benéficos controladores de las plagas. Para situaciones más complejas se requiere la consulta con un arborista certificado. No se recomienda el empleo de pesticidas.

  1. Instalación de refuerzos estructurales. Con la participación de un arborista trepador es posible diseñar e instalar sistemas de refuerzo como cables y pasadores en los árboles que representen alguna preocupación en cuanto a su seguridad.
  2. Derribo. Previo diagnóstico se podría participar en estas maniobras que requieren mucho cuidado por el tema de la seguridad. Es imprescindible contar con el equipo de protección personal.
  3. Inventario. Una buena contribución en el cuidado de los árboles es hacer el levantamiento de los árboles, tomando los datos más importantes como: especie, diámetro o perímetro, altura, principalmente. De ser posible localizarlos en un mapa, como los de Google, por ejemplo.

 

7.  Conclusiones

1)   Los frutos de los árboles urbanos son: belleza del paisaje, recreación, sombra, captura de carbono, aire limpio y fresco, oxígeno, atemperación del clima, protección de la fauna, agua, suelo y flora, principalmente.

2)   Existen trabajos con los árboles de diferente tipo, para todos los gustos y al alcance de los diferentes presupuestos y recursos.

3)   Por lo pronto somos pocos, pero también muy pronto más y más vecinos estaremos realizando y exigiendo buenas prácticas de cuidado de los árboles.

4)   Seguramente estas buenas prácticas de cuidado de los árboles, por pequeñas que sean, van a llamar la atención y es cuándo tendremos la oportunidad de explicar con paciencia lo que son y significan los árboles: mercadotecnia de la arboricultura.

5)   Es importante aprovechar la oportunidad para tomarnos tranquilamente todo el tiempo y llamar la atención. A lo mejor podríamos elaborar alguna manta, un cartel o algunos volantes para explicar a los transeúntes qué se está haciendo.

6)   Debemos saber separar esta actividad voluntaria de lo que sería la promoción de algún negocio, no estamos buscando chambas.

7)   Conviene tomar fotografías de los trabajos chicos o grandes que realicemos y buscar su difusión a tras de las redes sociales. La AMA promueve en su sitio de internet las actividades con relación a los árboles.

8)   Los socios de la AMA deben ser los primeros y más importantes promotores de la arboricultura en México.

9)   En algún momento nuestros socios de la AMA deberían enseñarnos algún trabajo de cuidado de los árboles que estén realizando para la comunidad.

10) Para que los árboles urbanos crezcan sanos, fuertes, seguros, florezcan y nos dé sus frutos debemos empezar por hacer trabajo social sembrando la arboricultura. El campo es fértil, necesitamos más y mejores árboles.


 

8.  Bibliografía

Asociación Mexicana de Arboricultura. Revista Arbolama. En www.arboricultura.org.mx

Asociación Española de Arboricultura. Congreso Hispano-Americano de Arboricultura. Abril 23-27 de 2010. Toledo, Espa. En  www.arboricultura.org.mx

International Society of Arboriculture. Buenas prácticas de arboricultura. En www.isa-arbor.com

Rivas, T. D. 2011. Arbolado urbano. Recomendaciones para su cuidado. xico. En www.rivasdaniel.com

                     . 2011. Poda de árboles maduros. México. En www.rivasdaniel.com

                     . 2012. Instalación de árboles en las aceras. México. En  www.rivasdaniel.com

  __________. 2014. Arboricultura: un mundo por descubrir. En www.rivasdaniel.com